¡Qué cálido y hermoso puede ser el beso de la muerte!

Aún cuando mi corazón sigue latiendo y mis signos vitales están en orden, no puedo dejar de sentir que estoy muerta. Tú, amado mío, me diste el beso de la muerte; me hiciste sentir sensaciones únicas, me hiciste volar más allá de las estrellas y solo para luego dejarme caer a toda velocidad.

Cálidos, así son tus labios, que al unirse con los míos formaron una mezcla perfecta de adrenalina, emociones, excitación y sensaciones… pero al parecer estas cosas solo yo las percibí, ya que a ti no pareció importarte.

Es ridículo que me queje por no tenerte, ya que siempre supe que eras como alguien salido de un sueño; si te soy sincera, nunca pensé que me despertaría tan sola en esta fría y solitaria cama.

Salí a caminar, ya que la habitación parecía demasiado pequeña y el aire me faltaba. La lluvia cae en mi rostro y recorre mi pelo hasta caer por las puntas, y ahora recuerdo… de pequeña siempre imaginé como podría ser mi muerte, imaginaba grandes accidentes y cosas muy dramáticas, pero ahora entiendo que la muerte más dolorosa es estar muerta en vida; que mi corazón esté latiendo sin sentido.

Pero a pesar de todo te agradezco… si algún día me iba a besar la muerte, me alegra que haya sido con tus labios…mi amor.